La Secretaria de Educación de los Estados Unidos, Linda McMahon, recientemente provocó diversión y algunas críticas después de referirse repetidamente a la “inteligencia artificial” (IA) como “A1” durante una mesa redonda en la Cumbre ASU+GSV, una reunión centrada en el impacto de la IA en la educación. El incidente destaca un error sorprendente de una alta funcionaria encargada de comprender y dar forma al futuro de la tecnología educativa.
La Secretaria de Educación de los Estados Unidos, Linda McMahon, participó recientemente en la Cumbre ASU+GSV, una importante reunión de líderes en educación y tecnología centrada en el potencial transformador de la inteligencia artificial en el aprendizaje. Esta cumbre sirve como una plataforma crucial para discutir el futuro de la educación, particularmente a la luz de los rápidos avances tecnológicos.
Durante una mesa redonda que abordaba específicamente el impacto de la IA en la fuerza laboral, ocurrió un notable desliz lingüístico. La Secretaria McMahon identificó repetidamente mal el acrónimo de inteligencia artificial, refiriéndose a ella como “A1”. Este error, que recuerda a la popular salsa para bistec, se convirtió en un tema recurrente en sus comentarios.
Destacando la percibida necesidad de tecnología avanzada en la educación, McMahon enfatizó la necesidad de velocidad y eficiencia. Afirmó: “Ya sabes, el desarrollo de la IA, quiero decir, ¿cómo podemos educar a la velocidad de la luz si no tenemos la mejor tecnología para hacerlo?”. Esta pregunta retórica subraya su creencia en el papel fundamental de la tecnología en la modernización del panorama educativo.
Para ilustrar aún más su punto, McMahon citó una anécdota sobre un sistema escolar que adoptó la adopción temprana de la IA en el plan de estudios. Relató: “Escuché … que había un sistema escolar que va a comenzar a asegurarse de que los estudiantes de primer grado, o incluso pre-K, tengan enseñanza A1 cada año, comenzando desde tan abajo en los grados. ¡Eso es algo maravilloso!”. Este ejemplo, a pesar del error, demuestra su conocimiento de las iniciativas destinadas a integrar la IA en la educación de la primera infancia.
Sin embargo, es importante señalar que las instancias iniciales de su discurso sugieren familiaridad con la terminología correcta. McMahon inicialmente usó el término “IA”, lo que indica que el uso posterior de “A1” fue probablemente un error en lugar de una incomprensión fundamental del acrónimo en sí. La inconsistencia en su lenguaje sugiere un posible lapsus o un fallo momentáneo en la memoria.
Trazando un paralelismo con los cambios tecnológicos pasados en la educación, McMahon reflexionó sobre la adopción generalizada de Internet en las escuelas. Comentó: “No hace mucho tiempo que era, ‘¡Vamos a tener Internet en nuestras escuelas!’”. Esta perspectiva histórica sirve para contextualizar el enfoque actual en la IA, enmarcando la misma como la siguiente ola tecnológica significativa en la educación. Luego volvió al tema en cuestión, afirmando: “Ahora veamos A1, y cómo puede ser útil”.
La ubicuidad del término “IA” en el discurso contemporáneo hace que este error en particular destaque. La IA se ha convertido en un acrónimo ampliamente reconocido y utilizado con frecuencia en varios sectores, incluidos la tecnología, los negocios y la educación. La comúnidad del término hace que el error sea comparable a que un atleta profesional identifique erróneamente la Major League Baseball como la “NFL”, lo que destaca la naturaleza inesperada del error dado el contexto.
Si bien reconoce que el error humano es una parte natural de la comunicación y que “nadie es perfecto”, la importancia de esta declaración errónea se ve amplificada por la posición de McMahon como Secretaria de Educación de los Estados Unidos. Su función la coloca a la vanguardia de las discusiones nacionales y la formulación de políticas con respecto a la educación y la tecnología. Por lo tanto, una identificación errónea pública de un término tecnológico clave en este contexto se percibe como un lapsus más significativo de lo que podría ser para alguien en un papel menos prominente. Este incidente, aunque potencialmente un simple desliz, subraya la importancia del lenguaje preciso al discutir campos complejos y en rápida evolución como la inteligencia artificial, particularmente para las personas en puestos de liderazgo que dan forma a la comprensión y las políticas públicas.
La Secretaria de Educación de EE. UU., Linda McMahon, pronunció repetidamente “AI” (Inteligencia Artificial) como “A1” durante una cumbre sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación, llegando incluso a sugerir su implementación para niños pequeños. Aunque probablemente fue un simple error, la equivocación, especialmente de una funcionaria de alto rango, resultó notablemente chocante y plantea interrogantes sobre la importancia de una comunicación clara al discutir tecnologías transformadoras que dan forma al futuro del aprendizaje.
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