Granes Tecnológicas Reviven Plantas de Carbón Abandonadas

Las crecientes demandas energéticas de las grandes tecnológicas, impulsadas por la computación en la nube y la inteligencia artificial, están revitalizando inesperadamente sitios de antiguas centrales eléctricas de carbón. Antiguamente consideradas una propuesta deficitaria debido a la competencia del gas natural más barato y a las regulaciones ambientales más estrictas, estos sitios ahora poseen un activo valioso: conexiones de alto voltaje existentes a la red eléctrica que pueden ser aprovechadas para nuevas instalaciones de generación de energía.

Las crecientes necesidades energéticas de las grandes empresas tecnológicas están remodelando el panorama del mercado energético estadounidense, haciendo que los sitios de las centrales eléctricas de carbón retiradas sean cada vez más valiosos. Estos sitios, que alguna vez representaron una industria en declive, ahora son codiciados por sus líneas eléctricas de alta tensión existentes, que ofrecen un atajo para conectar nuevas fuentes de energía a la red y satisfacer la creciente demanda impulsada por la computación en la nube y las aplicaciones de inteligencia artificial.

El cambio en la demanda es significativo, ya que el ritmo de los retiros de plantas de carbón ha coincidido con un aumento en la demanda de electricidad, un fenómeno que no se veía en décadas. Según un informe de diciembre del Departamento de Energía, la estrategia para satisfacer esta demanda implica la reutilización de las plantas de carbón. Esto se ve aún más incentivado por los incentivos federales, como créditos fiscales y garantías de préstamos, que apoyan la remodelación de estos sitios para nuevas fuentes de energía.

Una de las principales ventajas de estos sitios es la conexión disponible a la red eléctrica. John Jacobs, analista de políticas energéticas del Bipartisan Policy Center, destaca el valor de reutilizar estos sitios industriales abandonados, enfatizando la dificultad para obtener permisos para nuevas líneas eléctricas de alta tensión. Esta infraestructura existente proporciona una ventaja significativa, lo que permite que las nuevas centrales eléctricas, ya sean de gas, nucleares, eólicas, solares o de almacenamiento de baterías, entren en funcionamiento más rápidamente.

El potencial de reutilización de estos sitios está atrayendo a una amplia gama de actores. Las empresas tecnológicas, los capitalistas de riesgo y los gobiernos estatales compiten por estas ubicaciones. Stephen DeFrank, presidente de la Comisión de Servicios Públicos de Pensilvania, subraya el aumento del valor de las centrales eléctricas de carbón retiradas debido a la creciente demanda de energía. Señala que el operador de la red eléctrica del Atlántico medio ahora está priorizando estos sitios como un medio para acelerar la conexión de nuevas fuentes de energía.

La transición en estos sitios es variada, siendo el gas natural una opción popular, especialmente en regiones como Pensilvania, que se encuentra sobre el yacimiento de esquisto de Marcellus. En los estados del sur, las empresas de servicios públicos están reemplazando las unidades de carbón con gas, como lo demuestran los proyectos de la Autoridad del Valle de Tennessee, Duke Energy y Georgia Power. Además, las líneas de alta tensión en las centrales de carbón retiradas en la costa atlántica se han utilizado para conectar turbinas eólicas marinas a las redes eléctricas.

Más allá del gas natural, también hay ejemplos de otras fuentes de energía que se están desplegando en estos sitios. En Alabama, el sitio de la clausurada planta de Gorgas está destinado a convertirse en el hogar de la primera planta de almacenamiento de energía de baterías a escala de servicios públicos de Alabama Power. Vistra, con sede en Texas, está instalando paneles solares y plantas de almacenamiento de energía en sus centrales de carbón retiradas y operativas en Illinois, beneficiándose de los subsidios estatales.

La energía nuclear también está ganando terreno como una opción viable. En Arizona, los legisladores están facilitando el desarrollo de reactores nucleares avanzados en los sitios de las centrales de carbón retiradas. La Universidad Purdue, a instancias del gobernador de Indiana, estudió cómo el estado podría atraer una nueva industria de energía nuclear, estimando que la reutilización del sitio de una planta de carbón para una nueva planta de energía nuclear podría reducir los costos del proyecto entre un 7% y un 26%. El Bipartisan Policy Center, en un estudio de 2023, estimó que las plantas nucleares podrían reducir los costos entre un 15% y un 35% al construir en el sitio de una planta de carbón retirada.

La decisión de construir junto a una planta de carbón también puede reducir los costos en un 10% al utilizar los activos de transmisión, carreteras y edificios, al tiempo que se evitan algunos obstáculos de permisos. Este fue un factor importante para Terrapower cuando eligió comenzar la construcción en Wyoming de una planta de energía nuclear de próxima generación junto a la planta de energía Naughton de carbón de PacifiCorp.

La transición a nuevas fuentes de energía en estos sitios también ofrece el potencial de creación de empleo. Kathryn Huff, exsecretaria adjunta de energía nuclear de EE. UU., destaca la disponibilidad de trabajadores calificados de las plantas de carbón que pueden ser capacitados para trabajar en una planta nuclear. Esto incluye electricistas, soldadores y técnicos de mantenimiento de turbinas de vapor.

La transformación de estos sitios también tiene un impacto significativo en las comunidades locales. En Homer City, Pensilvania, el cierre de la planta de carbón en 2023 fue un duro golpe. Sin embargo, el anuncio de un plan de 10.000 millones de dólares para un campus de centro de datos alimentado por gas natural ha traído un renovado optimismo, con el potencial de creación de empleo, aumento de la población y revitalización económica. Se espera que el proyecto sea el tercer generador de energía más grande de la nación.

La creciente demanda energética de las grandes tecnológicas, especialmente para la computación en la nube y la IA, está revitalizando inesperadamente sitios de antiguas centrales térmicas de carbón. Sus conexiones existentes a la red de alta tensión ofrecen un atajo crucial para construir nuevas plantas de energía (gas, nuclear, eólica, solar o almacenamiento en baterías), evitando largos procesos de permisos. Aunque el futuro del carbón es limitado, estos sitios representan una valiosa oportunidad para la revitalización económica y una transición más rápida a nuevas fuentes de energía, potencialmente generando empleos y renovando la esperanza en comunidades en dificultades. La exploración adicional de la inversión en infraestructura energética y las iniciativas de reciclaje profesional podría desbloquear un potencial aún mayor en estos sitios reutilizados.

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